Hueles a avena
- 12 dic 2017
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Tú olías a avena.
A tajadas redonditas.
A ensalada rusa,
y a vino manzanita.
Olías a novela de las 2,
a novela de las 9
y a misa de 12.
Olías a cariño,
a disciplina,
a compasión
y a honradez.
Olías a carne al horno,
a helado de mantecado
y a Rosario en mayo.
Cierro los ojos
y aún te huelo.
Huelo tus vestidos estampados
moviéndose con tu caminar,
y la tirilla de tu cintura perdida,
debajo de tus senos.
Te huelo siempre...
Y hueles a ese olor profundo
que cada quien
le pone un nombre.
Hueles a confianza,
a seguridad y
a amor.
Hueles a ángel,
abuela,
y los ángeles
huelen a avena.
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